Todos son lamentos hoy. ¿Por qué no hice esto?¿Por qué no hice lo otro?¿Por qué hice aquello?¿Por qué no lo vi venir? Esta travesía en solitario parece que acaba de empezar y ya dudo de hasta quién soy, de mis principios, de lo que me caracterizaba. He perdido el norte, pero no quiero perder aún el sur.
En palabras como "parece"y "aún" se pueden ver retales de una esperanza que va desapareciendo y apareciendo todos los días. Si la conozco bien, y creo que hoy la conozco mejor que hace un mes, es la mujer de mi vida y tengo que confiar todo lo que desconfíe en los últimos tiempos. Tengo que pensar que las dudas son obvias tras la dictadura que llegué a instaurar en algunos momentos, solo es necesario que vea en mí lo que vío hace tantos años aunque no sea fácil, que sobre su corazón sienta un solo latido y sea capaz de descifrar que es por mí.
Hoy quiero que vuelva o mañana, pero no más tarde. El problema está en la diferencia entre lo que yo quiera o pueda querer y lo que ella pueda sentir o pensar. Será duro, pero esperaré luchando y escuchando esas palabras que dicen que luche por lo que quiero.
Hoy lamento que se me olvidara cuidarte cada día, hacerte sonreír cada día.
Nunca dejes de sonreír